Frase de Mario Benedetti
Barco viejo La tristeza del mundo es decir mi tristeza empezó hace treinta años en una noche hueca. Por entonces los ángeles trepaban por mis nervios me dejaban promesas me colgaban temores y eso alcanzaba para todo el tiempo para entender la vida todo el tiempo. Después de todo no eran ángeles eran tan sólo escalofríos. También tuve y no tengo un abuelo con un siglo de cuentos y una barba de seda y dijo buenas noches y se metió en su sueño como huésped antiguo y de confianza. Claro no era su sueño era su única muerte nada más. Por entonces había nubes como montañas y le horizonte era una cuerda floja y los lunes y miércoles y viernes Dios hacía equilibrio sin caerse. Pero no era Dios era tan sólo un barco viejo.
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