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Frase de Mario Benedetti

No te rindas No te rindas, aún estás a tiempo De alcanzar y comenzar de nuevo, Aceptar tus sombras, Enterrar tus miedos, Liberar el lastre, Retomar el vuelo. No te rindas que la vida es eso, Continuar el viaje, Perseguir tus sueños, Destrabar el tiempo, Correr los escombros, Y destapar el cielo. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se esconda, Y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma Aún hay vida en tus sueños. Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo Porque lo has querido y porque te quiero Porque existe el vino y el amor, es cierto. Porque no hay heridas que no cure el tiempo. Abrir las puertas, Quitar los cerrojos, Abandonar las murallas que te protegieron, Vivir la vida y aceptar el reto, Recuperar la risa, Ensayar un canto, Bajar la guardia y extender las manos Desplegar las alas E intentar de nuevo, Celebrar la vida y retomar los cielos. No te rindas, por favor no cedas, Aunque el frío queme, Aunque el miedo muerda, Aunque el sol se ponga y se calle el viento, Aún hay fuego en tu alma, Aún hay vida en tus sueños Porque cada día es un comienzo nuevo, Porque esta es la hora y el mejor momento. Porque no estás solo, porque yo te quiero.

Mario Benedetti

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Estados de ánimo Unas veces me siento como pobre colina
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Estados de ánimo Unas veces me siento como pobre colina y otras como montaña de cumbres repetidas. Unas veces me siento como un acantilado y en otras como un cielo azul pero lejano. A veces uno es manantial entre rocas y otras veces un árbol con las últimas hojas. Pero hoy me siento apenas como laguna insomne con un embarcadero ya sin embarcaciones una laguna verde inmóvil y paciente conforme con sus algas sus musgos y sus peces, sereno en mi confianza confiando en que una tarde te acerques y te mires, te mires al mirarme.

Grietas La verdad es que grietas
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Grietas La verdad es que grietas no faltan así al pasar recuerdo las que separan a zurdos y diestros a pequineses y moscovitas a présbites y miopes a gendarmes y prostitutas a optimistas y abstemios a sacerdotes y aduaneros a exorcistas y maricones a baratos e insobornables a hijos pródigos y detectives a Borges y Sábato a mayúsculas y minúsculas a pirotécnicos y bomberos a mujeres y feministas a acuarianos y taurinos a profilácticos y revolucionarios a vírgenes e impotentes a agnósticos y monaguillos a inmortales y suicidas a franceses y no franceses a corto o a larguísimo plazo todas son sin embargo remediables hay una sola grieta decididamente profunda y es la que media entre la maravilla del hombre y los desmaravilladores aún es posible saltar de uno a otro borde pero cuidado aquí estamos todos ustedes y nosotros para ahondarla señoras y señores a elegir a elegir de qué lado ponen el pie.