No es apropiado, cuando uno está al servicio de Dios, tener una cara triste o una mirada temible.
Frases de San Francisco de Asís
41 frases
Gracias mi Señor, por el hermano viento y aire, y las nubes y las tormentas, y todo el tiempo, a través del cual le das sustento a las criaturas.
Nadie debe ser llamado enemigo, todos son tus benefactores, y nadie te hace daño. No tienes más enemigo que tú mismo.
Si existen hombres que excluyen a cualquiera de las criaturas de Dios del amparo de la compasión y la misericordia, existirán hombres que tratarán a sus hermanos de la misma manera.
Los hombres pierden todas las cosas materiales que dejan en este mundo, pero llevan consigo la recompensa de su caridad y las limosnas que dan.
Por encima de todos los regalos que Cristo da a sus amados, está el de superarse a sí mismos.
Luchemos por alcanzar la serenidad de aceptar las cosas inevitables, el valor de cambiar las cosas que podamos y la sabiduría para poder distinguir unas de otras.
Empieza por hacer lo que es necesario, después lo que es posible, y de repente estarás haciendo lo imposible.
Toda la oscuridad en el mundo no puede apagar la luz de una sola vela.
La naturaleza es un regalo que debemos compartir con todos los seres vivos de la tierra.
Ten paciencia con todas las cosas, pero sobre todo contigo mismo.
Que la paz que anuncian con sus palabras esté primero en sus corazones.
Mi Señor gracias, por la hermana luna y las estrellas; en el cielo las has hecho, preciosas y bellas.
Empieza por hacer lo necesario, luego lo posible, y de repente estarás haciendo lo imposible.
Deseo poco, y lo poco que deseo lo deseo poco.
Es feliz quien nada retiene para sí.
Entretenerse en buscar defectos al prójimo es prueba suficiente de no ocuparse apenas de los propios.