Debemos aceptar la desilusión finita, pero nunca perder la esperanza infinita.
Frases de Martin Luther King
44 frases
Creo que la verdad desarmada y el amor incondicional tendrán la última palabra en la realidad. Por eso creo que el bien, temporalmente derrotado, es más fuerte que la maldad triunfante.
Debemos aprender a vivir juntos como hermanos o perecer juntos como necios.
Lo que se obtiene con violencia, solamente se puede mantener con violencia.
Debemos darnos cuenta de que el objetivo que buscamos es una sociedad en paz consigo misma, una sociedad que pueda vivir con su conciencia.
Siempre es el momento apropiado para hacer lo que es correcto.
Las personas no se llevan bien porque se tienen miedo; se tienen miedo porque no se conocen; no se conocen porque no se han comunicado entre sí.
El poder es la capacidad de lograr objetivos. El poder es la capacidad de cambiar las cosas.
Nada en el mundo es más peligroso que la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.
La fe es dar el primer paso incluso cuando no ves la escalera entera.
Sube el primer escalón con fe. No tienes que ver toda la escalera, solo da el primer paso.
Aunque supiera que mañana se acaba el mundo, hoy mismo plantaría un árbol.
El final de nuestras vidas comienza el día en que nos volvemos silenciosos sobre las cosas que importan.
Si no puedo hacer grandes cosas, puedo hacer pequeñas cosas de una gran manera.
Tengo un sueño, un solo sueño, seguir soñando. Soñar con la libertad, soñar con la justicia, soñar con la igualdad y ojalá ya no tuviera necesidad de soñarlas.
Todo lo que afecta a uno directamente, nos afecta a todos indirectamente.
Poco se necesita para transformar por completo una vida: amor en el corazón y una sonrisa en los labios.
Al final no recordaremos las palabras de nuestros enemigos sino el silencio de nuestros amigos.
Si no puedes volar, corre. Si no puedes correr, camina. Si no puedes caminar, gatea. Pero hagas lo que hagas, siempre sigue hacia adelante.
Comprométete con la noble lucha por los derechos humanos. Harás una mejor persona de ti mismo, una gran nación de tu país y un mejor mundo para vivir.
No es suficiente decir que no a la guerra. Es necesario amar la paz y sacrificarse por ella.
Nuestra generación no se arrepentirá de las obras y de las palabras de las malas personas sino del silencio de la buenas personas.
No importa cuánto se viva sino cómo se vive. Si se vive bien y se muere joven, se puede haber contribuido más que una persona hasta los ochenta años preocupada sólo de sí misma.
Tu verdad aumentará en la medida que sepas escuchar la verdad de los otros.