Piensa en ti mismo como si estuvieras muerto. Has vivido tu vida. Ahora, toma lo que queda y vívelo correctamente. Lo que no transmite luz crea su propia oscuridad.
Frases de Marco Aurelio
68 frases
Venera la facultad intelectiva. En ella radica todo, para que no se halle jamás en tu guía interior una opinión inconsecuente con la naturaleza y con la disposición del ser racional.
Cuando te levantes por la mañana, piensa en el privilegio de vivir: respirar, pensar, disfrutar, amar.
Las cosas en las que piensas determinan la calidad de tu mente. Tu alma adquiere el color de tus pensamientos.
Si pecó, allí está su mal. Pero tal vez no pecó.
La mejor venganza es no ser como tu enemigo.
Mírate bien a ti mismo; hay una fuente de fortaleza que siempre brotará si siempre miras.
La primera regla es mantener un espíritu tranquilo. El segundo es mirar las cosas a la cara y conocerlas por lo que son.
La alegría de tu vida depende de la calidad de tus pensamientos.
Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no la verdad.
Esto es todo lo que soy: un poco de carne, un breve hálito vital, y el guía interior.
No consideres las cosas tal como las juzga el hombre insolente o como quiere que las juzgues; antes bien, examínalas tal como son en realidad.
No consumas la parte de la vida que te resta en hacer conjeturas sobre otras personas.
La mejor venganza es ser diferente a quien causó el daño.
Si no conviene, no lo hagas; si no es verdad, no lo digas. Sé dueño de tus inclinaciones.
Basta con poner tu atención y deseo en ser bueno contigo mismo en cualquier mosa que hagas.
Cuando otra persona te culpa o te odia, o las personas te critican, ve hacia sus almas, penetra en las profundidades y observa qué clase de personas son.
Acuérdate también de esto siempre; para vivir felizmente basta con muy poco.
Muchas veces comete injusticia el que nada hace, no sólo el que hace algo.
La felicidad de los sabios viene de sus actos.
La vida de los muertos perdura en la memoria de los vivos.
Mira hacia el pasado, con sus imperios cambiantes que se alzaron y cayeron, y serás capaz de prever el futuro.
La felicidad no depende de lo que tienes o de lo que eres, sino exclusivamente de lo que piensas.
La perfección del carácter es esto: vivir cada día como si fuese el último, sin apresurarse, sin apatía, sin pretensiones.