Revumbio de calavera
Quien quiera gozar de veras
y divertirse un ratón,
venga con las calaveras
a gozar en el panteón.
Literatos distinguidos
en la hediondez encontré
en gusanos confundidos,
sin ellos saber por qué.
Y en gran tropel apiñados
los vendedores corrían
contentos y entusiasmados
por el negocio que hacían.
Cereros de sacristía
que roban la cera al rato,
que con mucha sangre fría
se echan el sufragio al plato.
Calavera de Don Quijote
Ésta es de Don Quijote la primera,
la sin par, la gigante calavera.
A confesarse al punto el que no quiera
en pecado volverse calavera.
Sin miedo y sin respeto ni a los reyes
este esqueleto cumplirá sus leyes.
Aquí está Don Quijote
la calavera valiente,
dispuesta a armar un mitote
al que se le ponga enfrente.
Ni curas ni literatos,
ni letrados ni doctores,
escaparán los señores
de que les dé malos ratos.
Sin respetar el talento
ni el dinero ni la gloria,
de todo humano elemento
formaré en un solo momento
una inmensa pepitoria.
De mi potente pujanza,
nadie escaparse podrá,
pues al filo de mi lanza
hay que perder la esperanza
y prevenid la mortaja,
pues tengo las intenciones
de rellenar los panteones
de muertos con o sin caja.
Calaveras del montón
Los ricos por su elegancia,
los rotitos con redrojos,
los pobres por su miseria,
los tontos por su ignorancia,
los jóvenes por su infancia,
los hombres de edad madura,
todos en la sepultura,
con las viejas, ¡qué ficción!,
serán, como dice el cura:
calaveras del montón.