La vida bella y efímera, como los altares de flores y los amores de paso.
Frases de Eduardo Galeano - El libro de los abrazos
8 frases
No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada en los párpados. Si pudiera, le diría que se vaya; pero tengo una mujer atravesada en la garganta.
De nuestros miedos De nuestros miedos nacen nuestros corajes
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De nuestros miedos De nuestros miedos nacen nuestros corajes y en nuestras dudas viven nuestras certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios otra razón. En los extravíos nos esperan hallazgos, porque es preciso perderse para volver a encontrarse.
La vida era una, y siendo una era ninguna.
Los nadies Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobre,
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Los nadies Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobre, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte: pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy ni mañana ni nunca, ni en llovizna cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba. Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada. Los nadies, los ningunos, los ninguneados. Corriendo las liebres, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: Que no son, aunque sean. Que no hablan idiomas sino dialectos. Que no profesan religiones, sino supersticiones. Que no hacen arte, sino artesanía. Que no practican cultura, sino folclore. Que no son seres humanos, sino recursos humanos. Que no tienen cara, sino brazos. Que no tienen nombre, sino número. Que no figuran en la historia universal. Sino en las páginas rojas de la prensa local. Los nadies. Que cuestan menos que la bala que los mata.
¿Para qué escribe uno si no es para juntar sus pedazos?
Fuegos Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
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Fuegos Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y hay gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
El amor es una enfermedad de las más jodidas y contagiosas. A los enfermos, cualquier nos reconoce.