Sábete, Sancho, que no es un hombre más que otro si no hace más que otro.
Frases de Don Quijote de la Mancha - Miguel de Cervantes
22 frases
Y aunque ya sabían la locura de don Quijote y el género de ella, siempre que la oían se admiraban de nuevo.
¡Oh tú, quienquiera que seas, atrevido caballero, que llegas a tocar las armas del más valeroso andante que jamás se ciñó espada!, mira lo que haces y no las toques, si no quieres dejar la vida en pago de tu atrevimiento.
¡Oh mi señora Dulcinea del Toboso, extremo de toda hermosura, fin y remate de la discreción, archivo del mejor donaire, depósito de la honestidad, y, ultimadamente, idea de todo lo provechoso, honesto y deleitable que hay en el mundo!
Casamientos de parientes tienen mil inconvenientes.
Así podéis, señora, desde hoy más, desechar la malenconía que os fatiga y hacer que cobre nuevos bríos y fuerzas vuestra desmayada esperanza.
El amor ni mira respetos ni guarda términos de razón en sus discursos.
Señor, una golondrina sola no hace verano.
De las miserias suele ser alivio una compañía.
El amor y la guerra son una misma cosa.
Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.
Siempre deja la ventura una puerta abierta en las desdichas, para dar remedio a ellas.
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos.
Sancho, dejad que los perros ladren, es señal de que cabalgamos.
Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades.
Parece, Sancho, que no hay refrán que no sea verdadero, porque todos son sentencias sacadas de la mesma experiencia, madre de las ciencias todas.
Todos los vicios, Sancho, traen un no se qué de deleite consigo: que el de la envidia no trae sino disgustos.
A quien se humilla, Dios le ensalza.
Por la libertad, así como por la honra, se puede y se debe aventurar la vida.
Que es honra de los caballeros andantes no comer en un mes, y ya que coman, sea de aquello que hallaren más a mano.
Las tristezas no se hicieron para las bestias, sino para los hombres; pero si los hombres las sienten demasiado, se vuelven bestias.
Antes he yo oído decir que quien canta, sus males espanta.