Frase de Pablo Neruda
No se cuentan las ilusiones ni las comprensiones amargas, no hay medida para contar lo que podría pasarnos, lo que rondó como abejorro sin que no nos diéramos cuenta de lo que estábamos perdiendo. Perder hasta perder la vida es vivir la vida y la muerte y son cosas pasajeras sino constantes evidentes la continuidad del vacío, el silencio en que cae todo y por fin nosotros caemos. Ay! lo que estuvo tan cerca sin que pudiéramos saber. Ay! lo que no podía ser cuando tal vez podía ser. Tantas alas circunvolaron las montañas de la tristeza y tantas ruedas sacudieron la carretera del destino que ya no haya nada que perder. Se terminaron los lamentos.
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Fonte e informações de autoria
Pensador.com | Fonte: Corazón Amarillo | Nota de autoria: A autoria desta frase foi verificada pelo Pensador.com.
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