El machismo es el miedo de los hombres a las mujeres sin miedo.
Frases de Eduardo Galeano
38 frases
Utopía La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos,
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Utopía La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, pueden cambiar el mundo.
Celebración de las contradicciones Cada promesa es una amenaza; cada pérdida un encuentro.
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Celebración de las contradicciones Cada promesa es una amenaza; cada pérdida un encuentro. De los miedos nacen los corajes; y de las dudas las certezas. Los sueños anuncian otra realidad posible y los delirios otra razón. Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos. La identidad no es una pieza de museo, quietecita en la vitrina, sino la siempre asombrosa síntesis de las contradicciones nuestras de cada día. En esa fe, fugitiva, creo.
Juego, luego soy: el estilo de jugar es un modo de ser, que revela el perfil propio de cada comunidad y afirma su derecho a la diferencia. Dime cómo juegas y te diré quién eres.
El mundo se divide, sobre todo, entre indignos e indignados, y ya sabrá cada quien de qué lado quiere o puede estar...
Vivimos en un mundo donde el funeral importa más que el muerto, la boda más que el amor y el físico más que el intelecto.
La justicia es el pan del pueblo, y cuando falta el pan, la justicia se convierte en derecho de las moscas.
Porque los rayos del amor y del odio atraviesan de un salto las más espesas selvas y los ríos más hondos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber: A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí.
Libres son quienes crean, no quienes copian, y libres son quienes piensan, no quienes obedecen.
La vida es para quien se atreve.
Cuando es verdadera, cuando nace de la necesidad de decir, a la voz humana no hay quien la pare.
La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba: la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo.
La salud y la educación son los sectores más castigados, más maltratados por esta etapa de religión neoliberal por la que la política latinoamericana está pasando.
Si me caí, es porque estaba caminando. Y caminar vale la pena, aunque te caigas.
El miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo.
Culto no es aquel que lee más libros. Culto es aquel que es capaz de escuchar al otro.
La verdad es que no hay mejor momento para ser felices que ahora. Si no es ahora, ¿cuándo? Tu vida estará siempre llena de retos.
Escribo para los amigos que todavía no conozco. Los que conozco ya están hartos de escucharme.
América Latina tiene una larga tradición de desencuentros entre palabra y acto, entre el discurso y los hechos, entra la realidad oficial y la realidad real.
El miedo nos gobierna. Esa es una de las herramientas de las que se valen los poderosos, la otra es la ignorancia.
Ahora yo no sé si vas a poder leer esta carta, pero igual siento como una necesidad de decirte que yo contigo he sido más feliz de lo que los libros dicen que se puede.