El verdadero hombre mide su fuerza cuando se enfrenta a un obstáculo.
Frases de Antoine de Saint-Exupéry
65 frases
No permitas que tu sonrisa se apague, alguien te busca para juntos poder brillar.
Es el único del que hubiera podido hacerme amigo. Pero su planeta es tan pequeño que no hay lugar para dos...
¡Son tan contradictorias las flores! Y... yo era demasiado joven para saber amarla.
Pero los ojos están ciegos. Tienes que mirar con el corazón.
Me pregunto si las estrellas están encendidas a fin de que cada uno pueda encontrar la suya algún día.
Es mucho más difícil juzgarse a uno mismo, que juzgar a los otros.
No se trata sólo de prever el futuro, sino de hacerlo posible.
Únicamente los niños saben lo que buscan. Pierden el tiempo con una muñeca de trapo que viene a ser lo más importante para ellos y si se la quitan, lloran.
Eres el dueño de tu vida y tus emociones, nunca lo olvides. Para bien y para mal.
Si queremos un mundo de paz y de justicia hay que poner decididamente la inteligencia al servicio del amor.
Es preciso que soporte dos o tres orugas si quiero conocer a las mariposas.
Si quieres construir un barco, no te eches encima de la gente para que recojan madera y no les asignes tareas y trabajo. En su lugar, enséñales a admirar el mar.
Ve a ver las rosas una vez más; comprenderás que la tuya sí es única en el mundo.
Si el insomnio de un músico le hace crear hermosas obras, es un hermoso insomnio.
Algunas veces abrirás tu ventana sólo por placer y tus amigos quedarán asombrados de verte reír mirando al cielo.
Si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría muy suavemente hacia una fuente.
Es el único que no me parece ridículo, quizás porque se ocupa de algo ajeno a si mismo.
Hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede hacer...
Se puede ser fiel y perezoso a la vez.
Y aquí está mi secreto, un secreto muy sencillo: solo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible para el ojo.
El tiempo que perdiste por tu rosa hace que tu rosa sea tan importante.
Del que ha muerto, debemos atesorar su memoria, de forma más presente que una persona que vive.
Se debe pedir a cada cual, lo que está a su alcance realizar.